Obra nueva en Sevilla: la entrega de llaves
En una vivienda recién terminada lo habitual son defectos de acabado y de remate: carpinterías mal selladas, terrazas sin pendiente hacia el desagüe, juntas abiertas en solados y alicatados, falsos techos que no permiten acceder a las máquinas de climatización o instalaciones sin probar. Conviene detectarlos antes de firmar el acta de entrega, cuando el promotor todavía tiene la obra abierta.
Recorremos la vivienda estancia por estancia, probamos agua, desagües, mecanismos y climatización, y entregamos una relación numerada de incidencias con fotografía de cada una para presentarla al promotor.
Pisos de segunda mano y edificios con años
En los bloques de los años sesenta y setenta revisamos instalaciones que no se han renovado, bajantes, humedades de condensación, fachadas y balcones con armaduras oxidadas, y reformas interiores que hayan tocado muros o pilares. También miramos las zonas comunes accesibles, porque una obra pendiente de la comunidad acaba repercutiendo en el comprador.
Si el edificio tiene cierta antigüedad, pide a la comunidad la última Inspección Técnica del Edificio (ITE), si existe, y las actas de las últimas juntas. Leemos esa documentación junto con lo que vemos en la visita.
- Instalación eléctrica y fontanería de origen.
- Fachada, balcones y frentes de forjado.
- Humedades por condensación, filtración o capilaridad.
- Obras y derramas pendientes en la comunidad.
Casco histórico: muros de carga, humedades y madera
Las casas y edificios antiguos del centro tienen muros de carga, forjados con viguetas de madera o metálicas y cubiertas con muchos años. En ellos buscamos fisuras y deformaciones, humedades por capilaridad en plantas bajas, filtraciones de cubierta y el estado de las maderas, donde en Sevilla conviene descartar daños por termitas. Lo que aconseje un estudio estructural queda señalado en el informe.
El calor como factor de deterioro
Los veranos de Sevilla someten a cubiertas, terrazas y fachadas a temperaturas muy altas. Las dilataciones abren fisuras en revestimientos y juntas, y una impermeabilización mal rematada falla antes. Revisamos con atención cubiertas transitables, juntas de dilatación y el estado de la climatización, que en esta ciudad no es un extra.
Plazos para reclamar defectos en Sevilla capital
En una vivienda nueva, la Ley de Ordenación de la Edificación (artículo 17) fija tres plazos de responsabilidad que cuentan desde la recepción de la obra: un año para los defectos de acabado, tres años para los que afectan a la habitabilidad y diez años para los daños estructurales. La acción para reclamar prescribe a los dos años desde que se produce el daño (artículo 18).
En una compraventa de segunda mano, el Código Civil permite reclamar al vendedor por vicios ocultos (artículos 1484 a 1490), pero el plazo es corto: seis meses desde la entrega. Por eso conviene inspeccionar antes de comprar y, si el defecto aparece después, documentarlo cuanto antes con un informe técnico pericial.