Pisos en edificios con años
En los edificios construidos hace cuarenta o cincuenta años lo habitual es encontrar instalaciones que no se han renovado, carpinterías con poco aislamiento, humedades de condensación y fachadas o balcones con armaduras oxidadas. También revisamos las zonas comunes accesibles, porque una derrama futura por fachada, cubierta o ascensor afecta directamente al comprador.
Si el edificio tiene cierta antigüedad, conviene pedir a la comunidad el Informe de Evaluación del Edificio (IEEV.CV), si se ha realizado, y las actas de las últimas juntas. Leemos esa documentación junto con lo que vemos en la visita.
- Instalación eléctrica, fontanería y bajantes.
- Fachada, balcones y frentes de forjado con armaduras oxidadas.
- Humedades de condensación y filtraciones desde cubierta.
- Reformas interiores que afecten a muros o pilares.
Obra nueva en Alicante
En las promociones nuevas de la ciudad revisamos la vivienda antes de la firma del acta de entrega: acabados, carpinterías, terrazas, ventilación, climatización y pruebas de agua y electricidad. Los defectos se presentan al promotor en una relación numerada, con fotografía de cada uno.
Peritajes por defectos y vicios ocultos
Además de la inspección previa a la compra, elaboramos informes periciales cuando el defecto aparece después: humedades que no se veían, filtraciones de un vecino o daños que el vendedor no comunicó. El informe describe el daño, su causa probable y su valoración.
Plazos para reclamar defectos en Alicante capital
En una vivienda nueva, la Ley de Ordenación de la Edificación (artículo 17) fija tres plazos de responsabilidad que cuentan desde la recepción de la obra: un año para los defectos de acabado, tres años para los que afectan a la habitabilidad y diez años para los daños estructurales. La acción para reclamar prescribe a los dos años desde que se produce el daño (artículo 18).
En una compraventa de segunda mano, el Código Civil permite reclamar al vendedor por vicios ocultos (artículos 1484 a 1490), pero el plazo es corto: seis meses desde la entrega. Por eso conviene inspeccionar antes de comprar y, si el defecto aparece después, documentarlo cuanto antes con un informe técnico pericial.